domingo, 6 de marzo de 2016

L'amour

Pascale. Vetusta Morla. Adan y sus locos con León. Ganar pintas de vaca gracias a Los Caballeros del Zodiaco. Pequeños instantes de felicidad que hacen de este un momento precioso. Bien dice el gran Cortázar en su emblemática obra que a veces uno amanece con ganas de extinguirse. Días de mierda, esos. Pero también hay días en los que todo el romance del mundo pareciera unirse en un mismo pensamiento y brota el amor y el pecho salta de emoción y lo mejor es que no hay razón. O sí la hay, pero es tan sencilla como una adquisición bien sudada o cantar como tus artistas favoritos o enterarte de que el productor de tal canción es uno de tus ídolos. Volver a practicar francés porque empezaste a remedar el idioma y ya quieres hablarlo tan bonito como suena. Tonterías así.


Lo cierto es que hoy desperté con un brote de amor y me provocó escribirlo, ya no en mi piel sino en este olvidado blog que tal vez nadie siquiera lea. Quiero compartir de esta energía universal que hace de los seres humanos una raza avanzada. Porque de nada sirven los pulgares ni la inteligencia para crear y desarrollarse si el sentido del amor hacia lo hermoso que queda y hacia aquellos que forman parte de tu felicidad no se propagara. Gracias Graham, café, gente bonita de mi vida, Dios y el universo, Shiryu, Adara Primavera, Simbad y fotosíntesis.

jueves, 29 de agosto de 2013

Sueño de acción

Me tomaré el atrevimiento de dejar a un lado a mi personaje ficticio para relatar un sueño que apenas hace unas horas tuve y me dejó sorprendida.
Tras meses de confusos sueños propios de un inconsciente alborotado, lleno de ideas y recuerdos, llegó uno que nada tiene que ver con alguna película recientemente vista, o una conversación, sólo algunos aspectos curiosos llego a analizar que sí forman parte de mi vida, pero son sólo detalles.
Resulta que salí de paseo con mis amigos para la UNET, que tenía muchos más espacios abiertos de los que realmente hay, y en todo el día hicimos un maratón de actividades como trotar, jugar volleyball, comer al aire libre, etc. Ya entrada la noche, observamos varios cuerpos sin vida de estudiantes, esparcidos entre los campos cual si una guerra hubiese justo terminado. Ninguno de los que estábamos vio qué sucedió, todos simplemente aparecieron como si nada, con heridas abiertas y sangre a borbotones. Nos reunimos en la entrada principal porque mandaron a desalojar el lugar para que los detectives investigaran y levantaran los cuerpos, y yo me quedé sola sin los amigos. De repente, recuerdo que el maletín que llevaba lo había olvidado en el lugar donde nos sentamos a comer. Me escapo para ver si aún estaba, y en el lugar había una serie de pistas con los nombres de quienes habíamos estado allí, aparentemente la persona nos conocía y estuvo persiguiendo a lo largo del día. Me dio pavor y volví a donde estaba el resto de gente, tomé un taxi para volver a casa, sin dinero ni nada en mi poder, y pedí al conductor que me prestara su teléfono para hacer una llamada. Repiqué a mi celular recientemente comprado y de nuevo robado, y me atendió una persona, saludándome como si me conociera. Le digo que no sé quién me está hablando, que por favor me devolviera mis cosas, y me dice que está bien, que sólo quiere verme para hablar. De inmediato sentí que era su oportunidad perfecta para asesinarme, pero accedí a un encuentro, y por espacios en blanco de los sueños no sé cómo terminé en el auto de esta persona.
El mismo era más o menos de mi tamaño, muy delgado y con facciones femeninas, su voz era aguda, también como de mujer, y vestía una franela ajustada con bermudas y sandalias. También tenía un ojo tapado por un objeto negro oblícuo que se movía de vez en cuando. Este me llamó por un rato la atención, ya que me interesaba conocer el desperfecto del ojo, y en un momento que se movió, no vi que tuviera nada, ambos ojos estaban en perfecto estado. Al verlo, lo primero que hago es preguntar si él fue el encargado de tantos asesinatos, me dice que no, pero que está muy cerca de encontrar la verdad, y de repente me acerca una serie de objetos y ropa ensangrentados que tomó para recabar pistas. Entre las historias que contaba sobre sus sospechas, llegamos a mi casa y toda mi familia también se montó en el carro. El afeminado nos llevó a su casa en un barrio que no conozco y allí siguió contándonos de sus estudios. Yo dudaba de si realmente él era un detective (para nada tenía pinta) y también me preguntaba qué tenía yo que ver en esa historia. De pronto mi familia decidió que era tarde y debían volver a casa, el muchacho extraño me devolvió el bolso con mis cosas, teléfono incluído, y nos llevó a casa. Al despedirme, observé que el extraño tenía marcas de sangre que no había visto antes entre sus ropas, morí de susto y salí del carro cuanto antes.
Ahora que lo pienso fue un sueño divertido, pero mientras dormía creí despertar del susto varias veces, pero volvía a dormir para continuar la historia.

El fin.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Goyo se va de vacaciones.


El pollo goyo.

Esta es la simple historia de un venezolano más, que comprende un poco de lo que somos cada uno y que nos caracteriza de buena o mala manera. A quienes les guste, dejen su comentario, y a quienes no,  ayúdenme a mejorar al personaje con nuevas ideas. Poco a poco lo irán conociendo, paciencia. Aquí se los dejo.


                Como ya muchos sabrán, Goyo es el hipocorístico de Gregorio. Su nombre completo es José Gregorio Salas, un nombre común y corriente que se presta para varios diminutivos o sobrenombres: Por José;  Pepe, Chepe, Cheo,  por Gregorio; Goyo, y por ambos: Jogo, Jogue, Jogre; Sin contar los que dado a su personalidad  tan interesante sus amigos cercanos le pusieron porque sí, como Gocholover, Gogris, El Gallo, Pata Paloma, Bigotes, y finalmente Pollo. No es que ahora sólo lo llamen de esa manera, sino que es la única que el Goyo ha aceptado.
                Hablamos de un hombre que si usara su energía y su cabeza para cosas importantes, podría llegar bastante lejos, pero la verdad es que por cosas de la vida, el hombre se ha venido descarrilando y va de mal en peor, consecuencia de su inocencia y facilidad para confiar en los que cree, son sus amigos (que es prácticamente todo quien se le acerca).
                Pero por ahora, basta ya de descripciones, vamos al grano con el capítulo de hoy (aunque no es novela ni serie, y tampoco tendrá fechas de estreno). Un día del pasado agosto, el Pollo decidió tomarse unas vacaciones, estaba agotado de ver los carros pasar -que eran pocos por la temporada- y esperar a que le llegaran con un trabajito. Así que pidió permiso a Amanda, su ex mujer y madre de su hija Paulita, para llevársela de vacaciones. Cuál fue su sorpresa cuando Amanda, sin pelos en la lengua, decide auto invitarse e ir con ellos. Su relación ha sido un tanto complicada, como toda relación, claro está, pero ese no es el punto.
                El Pollo había escuchado que en un lugar llamado Coron, existía algo parecido a un desierto, se podían caminar metros y metros sobre una arena clara y limpia como el mismo cielo, sólo que de otro color, y más allasito se encontraban las playas, deliciosas playas como si estuvieran en la costa. Después de horas de viaje, muchas pérdidas, y un par de problemas empáticos con su Malibu verde oliva del ochenta y dos, -ya saben, cuando se convive mucho tiempo con la misma pareja surgen sentimientos como discordia, resentimiento y odio, pero que finalmente por la costumbre o el poco amor que les queda se soluciona y hay una continuación feliz, a pesar de los golpes y el drama- llegaron finalmente a un lugar parecido, pero igual de chévere: Coro.
-No es el lugar que nos dijeron, pero la descripción es parecida, conformémonos con eso.
-Papi, la arena me entra en los ojos, no puedo ver nada.
-Anda Paulita, mira el lado positivo, les puedes llevar un poco de arena a tus amiguitos, para que con ella hagan eh, este, relojes de arena.
-Estoy cansada papi.
-Anda, Paulis, es sólo una vuelta y nada más, mira como esos niños se dejan caer de las montañas de arena, como si fuera un tobogán.
Luego de un pellizco y la amenaza de Amanda de que si lloraba no iba a salir del hotel ni probar la playa, Paulita se atrevió a subir por las colinas de arena.
-Pero qué divertido, podemos hacer angelitos de arena, qué dices Ama, es como volver a ser niños.
-Nunca has dejado de ser niño Goyo, es más, ya es como hora de que empieces a madurar. Debí haberme traído las sandalias viejitas, mira como se me pusieron estas.
-Esto parece leche en polvo, lástima que no se pueda comer. –Lo dice, a la vez que se pone unos granos de arena en la boca para saborearla-.  ¿Sabes cómo se dice leche en polvo en inglés?
-Sabes que no sé inglés, y no me interesa aprenderlo.
-Milk in dust, beibe, es una traducción metafórica.
-¿Meta qué?
-Olvídalo, vámonos ya que me entró arena en los ojos, no puedo ver nada.
                De modo que, luego de menos de 5 minutos en Los Médanos de Coro, la Familia Salas continuó su camino para saborear un poco de playa, sol y arena. Luego de dos horas de descanso, el Goyo volvió a poner su CD de merengue favorito, y comenzó a sonar “una de las mejores canciones de los 80”.
-Chicken bag, la asesina volvió, la asesina que rompió mi corazón volvió, volvió, volvió, volvió, ¡oh!. Vamos Paulita, canta conmigo, tienes que comenzar a aprender inglés, para que no te quedes como tu mamá.
-¿Y qué es chicken bag?
-Es hipotético, cuando compongas canciones recuerda que no todo debe ponerse en sentido literal, las prosas más elegantes son las que se escriben con sentido figural, es decir, que imagines las figuras o imágenes cuando dices la frase. En este caso, la asesina que le rompió el corazón al cantante, se lo puso luego en una bolsa para pollos, donde los guardan para la venta.
                Y así, Paulita calló el resto del camino, imaginando por qué una persona cantaría sobre una asesina que rompe corazones y los guarda en una bolsa para pollos muertos.